Fin de semana en Madrid

Buenos días!
Aquí estoy sentado en mi habitación del CAR, dispuesto a contaros mi/nuestro fin de semana. Como ya os dije en la publicación anterior, he pasado estos dos días en Madrid y la verdad es que han sido geniales.
Llegamos el viernes a Atocha entorno a las seis de la tarde, allí estaban JC (Mi padre) y M.Carmen esperándonos. Cargamos las maletas en el coche (bicis inclusive) y fuimos para casa. La verdad es que estuvimos poco tiempo porque nos esperaba una noche temática…
A las 22´00 Esther y yo teníamos una cita con el Teatro Rialto, dónde fuimos a ver “40, El Musical”, nos gustó muchísimo y pasamos un rato muy divertido… genial.
Y con el buen sabor de boca que nos dejó el musical, despertamos el sábado, estábamos desayunando y de repente llamaron a la puerta, abrí y dije… “Esther, ven por favor” … ¡¡¡SORPRESA!!!… Pilu, Rebato y Jose… nuestros amigos manchegos hicieron su entrada en el fin de semana, tras besos, abrazos y alguna lagrimilla que otra… proseguimos el desayuno, esta vez acompañados y acto seguido nos dirigimos a coger nuestras bicis.Aparcamos el coche en Príncipe Pío, y después de dar una vuelta por el centro comercial, cogimos el metro, línea 10, dirección Chamartín no sin antes habernos equivocado. Una vez en Chamartín llegamos a la Bolera, la cual estaba cerrada por competición… total que después de casi una hora en el metro, ni bolos, ni cine, ni Madrid… solo METRO! Jajja. Al final conseguimos contactar con Bianca, nuestra amiga y ciclista catalana que estaba de fin de curso en Madrid, asique nos dirigimos al albergue donde estaban hospedados y la secuestramos… El secuestro consistió en una romántica cena de seis, en un restaurante italiano en la calle mayor. A priori estaba lleno, pero solo a priori… puesto que el restaurante constaba de una prolongación, la cual nosotros supusimos que era de tipo ilegal, puesto que había que atravesar los baños, el cuarto de basuras y la cocina para llegar a dicho lugar…nuestra mesa. La verdad es que el sitio era bastante “maco” (bonito). Consistía en una salita pequeña para nosotros seis solos, alumbrada por la luz de dos tenues velas. Después de comernos 6 pizzas, abandonamos aquel lugar.
Nos despedimos de Bianca, y nos fuimos para Zarzalejo a dormir que nos esperaba el domingo un duro día de entrenamiento.A las 09´00 nos levantamos y tras desayunarnos unas deliciosas tortitas fabricadas por Rebato, nos hicimos los cinco a las carreteras. Salimos de Zarzalejo, dirección Fresnedillas y Robledo de Chavela, una vez allí nos dividimos… las chicas tomaron el cruce hacia la derecha y completaron un entrenamiento de unas 2 horillas, subieron la Cruz Verde, bajaron a Zarzalejo, siguieron hasta Peralejo, se hicieron unas fotillos con las Cigüeñas y entorno a las 12´30 estaban ya por casa.Mientras Rebato, Jose y yo, tomamos el cruce a la izquierda, dirección Valdemaqueda, Hoyo de Pinares, Cebreros, subimos el Arrebatacapas, bajamos al Herradón, subimos el Boquerón, y llegamos a Ávila, dónde hicimos el bollito y la Cocacola dentro de las murallas, por supuesto.
La vuelta ya la hicimos por el alto de Valdelavía, y solamente llegamos hasta las Navas del Marqués, puesto que rompí el cable de los cambios y la verdad es que no me apetecía subir la Paradilla con el catorce.
Gracias a la presión de las chicas muertas de hambre esperándonos para comer, conseguí que Rebato y Jose subieran al coche conmigo también. Al final hicimos cuatro horillas y media… no estuvo mal. Aunque nos hubiese gustado completar el entreno.
Otra vez será, porque no dentro de mucho tiempo volveremos los cinco a las carreteras abulenses a entrenar. Personalmente, es la zona de entrenamiento que más me gusta de todo lo que conozco, puertos y más puertos, repechos, parameras, pueblecitos, paisajes únicos, poco trafico… ¿Qué más se puede pedir? Me encanta Ávila.Finalmente, vinieron Alex y su chica Bea a casa y comimos todos juntos la paella que nos preparó Mentxu (mamá) que estaba bastante buena. Tras una sobre mesa bastante agradable, llegó el momento de la despedida. Unos se quedaban en Zarzalejo, otros marchaban para Tomelloso y Membrilla y otros marchábamos para Barcelona.
A las 20´00 cogimos el AVE, con destino Barcelona, Sants. Y allí estaban, como no, Manolo y Neus (los padres de Esther) que nos hicieron el favor de acercarnos al CAR. Les contamos todo lo sucedido durante estos dos fugaces días y desembarcamos en el CAR.
Y este ha sido nuestro fin de semana. Hoy aún no se qué haré puesto que estoy sin bici (la he dejado en Madrid arreglándose), y en principio teníamos idea de ir al velódromo a rodar un poquillo… pero hay demasiada humedad y está difícil hacer nada en la pista.
Y por aquí os adelanto que se me avecina una semana interesante… ya os iré informando a través de noticias.
Un saludo y gracias por vuestro tiempo para leer el largo blog .
Carlos Verona. 08/02/2009

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Publicado el febrero 8, 2010 en Blog. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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