Sábado, 22 de mayo de 2010. “El día anterior a una competición”


Hola a todos de nuevo!!

Estamos en la víspera de la tercera prueba de la Copa de España, que se celebrará mañana en Olost, un pueblecito del pre-pirineo barcelonés.

Por suerte, esta vez me ha tocado viajar poco, apenas una horita. En torno a las 16´00 me pasaron a buscar por el CAR Paco, Sola, Cubero y Tárraga… y es que solo vamos a correr cuatro corredores esta prueba. A las cinco hemos llegado a Vic, que es donde estamos alojados. Paco se ha ido a hacer las inscripciones, Cubero, Sola y Tárraga a soltar piernas, y yo descansando en el hotel que estoy, puesto que esta mañana ya salí a entrenar la horita y media que me correspondía… que por cierto, me he encontrado  bien. Tenía un par de esprines y no sé si es que pegaba el aire a favor o qué, pero me he sentido con fuerzas. Además se me ha pasado volando puesto que los últimos kilómetros los he hecho en compañía de Airan, y al no estar acostumbrado a entrenar con nadie pues de la última media hora no me he enterado.

Y bueno, aquí con el aburrimiento como compañero me he dicho “Carlos, dedícale un ratito al blog”. No tengo mucho que contaros, pero bueno os voy a explicar como suelen ser los días que preceden a una competición… podría resumirlo en “Viajando” jajajja, esto siempre. Una vez se llega al sitio de destino, los corredores solemos salir a “soltar piernas”, que es como nosotros llamamos a los entrenamientos suaves, que tienen como objetivo deshinchar las piernas, cargadas del viaje, o a veces de duros entrenamientos.

Los hoteles son muy diversos, desde pensiones de mala muerte, hasta hoteles de cuatro estrellas. Depende del equipo, y del organizador de la prueba. En este caso nos ha tocado dormir en la residencia de un seminario… aquí os dejo la foto, juzgad por vosotros mismos, pero madre mía como se cuidan los curas…

Y en habitaciones como esta, es donde solemos pasar las horas previas a la carrera. Escuchando música, trasteando con el ordenador, jugando a las cartas, con los pies en alto, o simplemente durmiendo…

Estos son los viernes y sábados por la tarde de muchos ciclistas. Entre las 20:00 y las 21:00 la cena. Y a las doce como tardísimo a dormir.

Imaginaos lo importante que es tener una buena relación con el equipo, puesto que es casi como tu segunda familia. Y a medida que avanzas de categoría más.

Bueno amigos, gracias de nuevo por vuestro tiempo, y en momentos como este intentaré acercaros lo máximo posible a la vida de un “ciclista”, para que conozcáis un poquito más de ella, puesto que no todo es dar pedales. La semana que viene desde el Puerto de Navacerrada, seguro que tengo tiempo para poneros al día aunque me temo que no será suficiente, puesto que a mí como juvenil, aún me queda mucho por aprender.

Un saludo grande a tod@s.

 

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Publicado el mayo 22, 2010 en Blog. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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